La revolución en el sector de la automoción que no termina de llegar

El 5G esta a punto de llegar y con todo esto la revolución del sector de la automoción no termina de despegar, este sector esta cambiado y esto tendría que venir de la mano del coche eléctrico, conectado y autónomo. Un giro a la movilidad tal y como se conoce hoy en día con una mayor eficiencia y gestión de los recursos, generando un ecosistema digital en el que los propios datos que proporcionan los nuevos vehículos generarían mas beneficios que la propia venta en sí.

Pero lo cierto es que el coche eléctrico no termina de despegar, hay un escepticismo en los consumidores con determinadas cuestiones como el precio de los automóviles, la falta de puntos de recarga, esto se agrava si tenemos en cuenta que la mayoría de los edificios en España no cuentan con electricidad en las plazas de garajes para poder recargar el vehículo durante la noche y el tiempo de recarga de las baterías. Los que trabajamos en este sector lo tenemos claro y nuestras carreteras se llenaran de coches a medio o largo plazo.

De esta forma para sobrevivir a los gigantes tecnológicos, los fabricantes primero tendrán que decidir que rol quieren asumir en esta revolución del mercado, para luego introducir sus soluciones, en la actualidad los costes se sitúan en un 30% y la infraestructura en un 28% que son los principales obstáculos de esta movilidad eléctrica

 

Pero que opinan los consumidores de todo esto, y es que el aspecto financiero sigue siendo el principal obstáculo, el 35% de los consumidores opina que este tipo de coche son de un alto coste, no solo en la compra del coche, también tienen en cuenta que deben de hacer reformas en las viviendas para poder recargar el coche, modificar sus enganches eléctricos, lo que supone un gasto adicional, no solo la compra del vehículo.

La relevancia de afrontar este inconveniente se puede ver en otros mercados donde la movilidad eléctrica esta más extendida, como China o Noruega. En ambos casos, los gobiernos han optado por aprobar subsidios para impulsar las ventas y el factor económico pasa a tener una relevancia menor a la hora de comprar este tipo de vehículo.

Pero a pesar del factor financiero, los consumidores sitúan la experiencia de la carga del vehículo como segunda preocupación. Un problema que está directamente relacionado con la infraestructura de recarga, pero también hace referencia a los tiempos de carga de las baterías, facilidad de uso y la transparencia.

Hoy en día sabemos el precio del combustible y existen infinidad de aplicaciones para ello, pero para las “electrolineras”, no hay nada, no sabemos si las tomas son compatibles, tiempos de recarga, disponibilidad de los puntos de recargas, etc., todos estos factores hacer dudar a los posibles compradores de estos vehículos. Es un querer y no poder.

Tanto la posibilidad de reducir el precio de los vehículos, como la mejora de la cara van de la mano de la evolución de las baterías de ion-litio, un componente primordial en estos vehículos que es nuevo y costoso, en el sector de la automoción. La batería del coche representa un tercio de el coste del vehículo, pero en los próximos años se espera una reducción significativa de los costes de fabricación.

Pero sin duda, la necesidad de desplegar una red de infraestructuras de carga marcara la diferencia en la expansión del vehículo eléctrico.

En este sentido, cabe destacar que una infraestructura adecuada no se caracteriza únicamente por disponer de múltiples puntos de carga. Las dudas de los expertos surgen más del lado de la resistencia de la propia infraestructura, ante la posibilidad de que la red sufra una sobrecarga ante la carga de numerosos vehículos a la vez.

 

Infraestructura de recarga eléctrica a corto plazo:

– Mayor nivel de centralización y consolidación de los operadores de punto de recarga (CPO, por sus siglas en inglés)

– Nuevas opciones de recarga junto a los actuales puntos de carga de vehículos eléctricos: alcanzar el equilibrio entre los puntos de carga en casa y en el trabajo junto con otros de carga en marcha, como puntos de recarga públicos, recarga inductiva o la posibilidad de obtención de energía procedente de la luz solar y el viento.

– Desarrollo de programas de intercambio de baterías.

Como resumen, todos estos aspectos comentados anteriormente hacen que el desarrollo de los vehículos eléctricos no termine de despegar y que llegue esa revolución del sector de automóvil.

Peugeot e-208

208 eléctrico

El Peugeot e-208 se ofrecerá en cuatro niveles diferentes de acabado y equipamiento, siendo su precio de entrada de 31.000 euros antes de las ayudas.

La segunda generación del Peugeot 208 incluirá por primera vez una versión completamente eléctrica denominada e-208 que llegará en cuatro de las cinco versiones de equipamiento que se ofrecen para las variantes de combustión. Su precio de entrada a la gama será, en Francia, de 31.000 euros en el acabado Active.

 

En el Salón del Automóvil de Ginebra, Peugeot ha centrado su atención en el e-208 GT, el acabado más alto de la gama, ocupando un lugar destacado en el estand del fabricante francés. Sin embargo, el Peugeot e-208 se ofrecerá en otros tres acabados más. Además de la versión GT se podrá adquirir el acabado Active, Allure —también presente en Ginebra—, GT Line y GT.

ElectricosElle

En la variante eléctrica no se ofrecerá la versión de acceso, Like, a la que sí puede optarse con los motores de combustión. Probablemente Peugeot considera que su sencillez, y su escaso equipamiento no están a la altura de la sensación tecnológica que la marca quiere mostrar con esta versión eléctrica.

El acabado del Peugeot e-208 Allure se distingue del acabado GT, en términos estéticos tan solo en el techo solar y en los espejos retrovisores, en este caso del mismo color que la carrocería, en lugar del acabado en negro lacado del GT.

Según la revista francesa L’Argus, el precio del Peugeot e-208 en el País Galo partirá de 31.000 euros antes de las ayudas. Se ofrecerá en cuatro niveles diferentes de acabado y equipamiento. También se ofrecerá la posibilidad de adquirirlo bajo un contrato de leasing, para el que es necesaria una aportación inicial de 2.400 euros y una cuota mensual de alquiler de 299 € durante 48 meses y con un límite de kilometraje de 60.000 kilómetros.

 

e-208

 

El Peugeot e-208 montará un motor de 100 kW de potencia (136 CV) capaz de enviar un par motor a las ruedas de 260 Nm. Su batería de 50 kWh de capacidad alcanzará una autonomía WLTP de hasta 340 kilómetros. Para recargarla se podrá optar por hacerlo a desde 3,1 a 7,4 kW en corriente alterna monofásica, en trifásica hasta 11 kW y bajo el estándar CCS hasta los 100 kW.

Sus rivales

El Peugeot e-208 llega al mercado del vehículo eléctrico con la intención de liderar el segmento de los utilitarios en el que actualmente es el Renault Zoe su principal exponente, que está a punto de recibir una renovación general, con la segunda generación. En él se situarán también el futuro Opel eCorsa que llegará en 2020 o el nuevo Kia e-Soul. Sin duda será el precio una de las razones que dirigirá a los compradores hacia una u otra opción, además de la autonomía y los equipamientos que incorpore cada uno de ellos.

El Renault Zoe de segunda generación tendrá un motor basado en R110 (109 CV), que será modificado hasta alcanzar 130 CV. Contará con un cargador embarcado similar al de la versión actual que puede cargar en monofásica hasta 7,3 kW y en trifásica hasta 22 kW. La carga rápida en corriente continua bajo es estándar CCS alcanzará los 100 kW.

Opel tan solo ha confirmado la llegada del e-Corsa en 2020, aunque todavía no se han anunciado sus especificaciones técnicas más allá de que estará basado en la plataforma eCMP, al igual que el 208.

Por último el Kia e-Soul llegará en 2019 con dos combinaciones de motor y gasolina; 39,2 kWh, 277 kilómetros de autonomía y 100 kW (134 CV) de potencia y 64 kWh, 452 kilómetros de autonomía 150 kW (240 CV) de potencia.