Las ruedas sin aire, ¿nos venden aire o humo?

Michelin trabaja desde hace años en un neumático ecológico y antipinchazos. Desde que la compañía surcoreana Hankook presentara el prototipo de rueda sin aire iFlex en 2013, cada vez son más las compañías que trabajan en este tipo de compuesto. Entre ellas destaca Michelin, que apenas un año después presentaba el X Tweel, un neumático que destacaba por sus radios deformables de poliuretano.

Cinco años más tarde, y después de dar a conocer otros prototipos de estas características como Vision, Michelín ha presentado ‘Uptis’ (‘Sistema Único de Neumáticos a Prueba de Pinchazos’). Un nuevo neumático, que llegará al mercado en 2024, que no requiere de aire comprimido, conectable con otros sitemas de vehículo, imprimible en 3D, de gran duración y que cambia por completo de forma al no necesitar llantas.

Objetivo 2024

Unas características que le otorgan un gran número de beneficios respecto al neumático tradicional. Entre otras cosas, Uptis elimina el riesgo de pinchazos, reduce la cantidad de materiales y energía para producirlos y aumenta su durabilidad. Por lo tanto, se trata de un compuesto mucho más fácil de producir que, además, contribuye a preservar el medioambiente.

Según ha dado a conocer la compañía, este tipo de neumático comenzará a ser probado en coches reales a finales de este año. Todo ello a través de una flota de Chevrolet Bolt EV, que se encargará la encargada de probar la eficacia de este nuevo neumático. De esta manera, la empresa francesa aspira a demostrar la fiabilidad de su producto para posteriormente lanzarlo al mercado. Sin embargo, todavía tendremos que esperar varios años por él.

Pero que nos tratan de vender, se ha reinventado la rueda, se habla de las ventajas de estos neumáticos, pero la realidad es otra,  la Tweel tiene varios defectos (aparte del nombre). Lo peor es la vibración. Por encima de 80 km/h, el Tweel vibra considerablemente.  Eso en sí mismo podría no ser un problema, pero causa otras dos cosas: el ruido y el calor. Una Tweel en movimiento rápido es desagradablemente ruidosa [Fuente: CBS News ]. La conducción a larga distancia a altas velocidades genera más calor del que desearían los ingenieros de Michelin.

Otro problema involucra a la industria del neumático. Hacer Tweels es un proceso bastante diferente que hacer una llanta neumática. La mera escala de los cambios que deberían realizarse en numerosas fábricas, sin mencionar el equipo de montaje y balanceo de llantas en miles de talleres de reparación de automóviles, representa un obstáculo significativo (aunque no insuperable) para la amplia adopción de llantas sin aire.

Por lo que nos plantea una duda, nos sera rentable adoptar este tipo de rueda en nuestros vehículos,   pero a donde va la industria del automóvil, lo que nos queda claro es que tendremos que esperar a ver por donde sale todo esto y poder ver de primera mano este tipo de neumático.

La guerra por el cobalto y su influencia en los precios de los coches Eléctricos

Fabricar baterías de coche eléctrico conlleva un gran problema: la guerra por el cobalto

 

El cobalto comienza a ser el nuevo oro del siglo XXI, al igual que las materias primas que conforman las baterías de los coches eléctricos. Si tenemos en cuenta que un teléfono móvil contiene entre cinco y 10 gramos de cobalto y que una batería puede llegar a contener hasta 15 kilos, está claro que se acerca una escasez de materias primas ante una demanda que crece más rápido que la capacidad de producción.

Lo más preocupante es que más del 60 % del cobalto proviene de la República Democrática del Congo (RDC), donde los temores sobre la inestabilidad política y los desafíos del abastecimiento ético se combinan para poner en peligro el suministro. Es el país más pobre del mundo.

Un mineral que ha alcanzado máximos históricos

 

Hasta hace tres años se producía en el mundo más cantidad de cobalto de la que se consumía, pero con el auge del coche eléctrico y de la cada vez más competitiva industria de los teléfonos móviles y otros dispositivos, ha llegado ha disparar su precio y su interés por los inversores.

El cobalto tiene la cualidad de potenciar las propiedades de otros metales como el litio, el componente más usado en las baterías, y según datos de la BBC, los fabricantes de baterías acaparan cada año el 45 % de la producción global de este mineral.

Pero el encarecimiento de estos materiales es algo relativamente reciente, infundado por el crecimiento del mercado del coche eléctrico y sobre todo por sus previsiones de seguir creciendo. Solo el precio del cobalto ha crecido un 235% en 2017, pasando de 34.600 dólares por tonelada a 81.360 dólares. Pero parece que esto no va a parar, pues hay muchos intereses por medio en el que ya no solo están las grandes compañías.

¿Dónde está el cobalto?

En torno al 60% del cobalto que se extrae en el mundo procede de la República Democrática del Congo. Un 45% de este mineral ha sido utilizado durante el pasado año para la fabricación de baterías de iones de litio (las que montan los teléfonos móviles, tabletas y ordenadores portátiles).

Durante el  año 2017, la producción mundial de baterías para dispositivos necesitó un total de 123.000 toneladas de cobalto, toneladas de las cuales, según el Instituto de Desarrollo del Cobalto (CDI), solo el gobierno chino compró 5.000.

Estas cifras corresponden a un período en el que el mercado del coche eléctrico solamente ha supuesto un 1% del mercado automovilístico mundial, pero las previsiones apuntan a que éste será del 50% en el año 2040. Otro dato importante en este asunto es que cada coche eléctrico requiere entre ocho y doce kilos de cobalto (frente a los ocho gramos que necesita la batería de un móvil), por lo que si se cumplen las estimaciones, se demandarán 200.000 toneladas de cobalto más cada año.

Cada coche eléctrico requiere entre ocho y doce kilos de cobalto frente a los ocho gramos que necesita la batería de un móvil

Como vemos, las previsiones de demanda y la escasez del producto auguran una guerra encarnizada que disparará el precio de este material ya conocido como “oro azul”, y sobre el que cierne un marco convulso debido a las condiciones de las personas que lo extraen en las minas, principalmente en la República Democrática del Congo.

Desde los medios de comunicación se ha estado dando visibilidad en los últimos meses a la situación política y social que ha provocado en esta región el interés por el coltán y el cobalto. Muchas de las minas son controladas por grupos armados que fuerzan a los habitantes a trabajar en ellas en condiciones que rozan la esclavitud.

Según Unicef, en 2014 la cifra de niños que estaban obligados a trabajar en las minas de explotación de cobalto del Congo era de 40.000, niños con edades que comenzaban en los siete años. Amnistía Internacional decidió llevó a cabo un informe para denunciar estos hechos, señalando a las principales compañías del sector como cómplices y forzándoles a tomar cartas en el asunto.

El futuro es azul (y un poco negro)

Como vemos, la guerra por el cobalto no ha hecho más que empezar, ya que la especulación entorno al mismo aún se fundamenta en predicciones del mercado. Si éstas se cumplen, se demandarán 200.000 toneladas de cobalto más cada año, de modo que la extracción de este metal debería triplicarse para poder cubrir las necesidades de los fabricantes.

En todo esto no podemos olvidarnos de la tendencia alcista del precio del cobalto, ¿afectará esto al mercado de la telefonía móvil? o  ¿como queda el sector del automóvil con el coche eléctrico? Aquí el miedo está claro: subida de los precios en el producto final. Es posible que la escasez del material pudiera repercutir encareciendo los costes de producción de los teléfonos.

Sin embargo, expertos como CRU no contemplan una subida del precio del cobalto  como en la vivida en los últimos 3 años. Es más, añaden que si el precio del cobalto siguiera subiendo de manera tan fulgurante, las compañías no tardarán en aumentarán los esfuerzos para disminuir su uso en las baterías, por lo que su previsión es que con el suministro asegurado que están llevando a cabo, se podrán mantener los precios en niveles razonables.

 

La revolución en el sector de la automoción que no termina de llegar

El 5G esta a punto de llegar y con todo esto la revolución del sector de la automoción no termina de despegar, este sector esta cambiado y esto tendría que venir de la mano del coche eléctrico, conectado y autónomo. Un giro a la movilidad tal y como se conoce hoy en día con una mayor eficiencia y gestión de los recursos, generando un ecosistema digital en el que los propios datos que proporcionan los nuevos vehículos generarían mas beneficios que la propia venta en sí.

Pero lo cierto es que el coche eléctrico no termina de despegar, hay un escepticismo en los consumidores con determinadas cuestiones como el precio de los automóviles, la falta de puntos de recarga, esto se agrava si tenemos en cuenta que la mayoría de los edificios en España no cuentan con electricidad en las plazas de garajes para poder recargar el vehículo durante la noche y el tiempo de recarga de las baterías. Los que trabajamos en este sector lo tenemos claro y nuestras carreteras se llenaran de coches a medio o largo plazo.

De esta forma para sobrevivir a los gigantes tecnológicos, los fabricantes primero tendrán que decidir que rol quieren asumir en esta revolución del mercado, para luego introducir sus soluciones, en la actualidad los costes se sitúan en un 30% y la infraestructura en un 28% que son los principales obstáculos de esta movilidad eléctrica

 

Pero que opinan los consumidores de todo esto, y es que el aspecto financiero sigue siendo el principal obstáculo, el 35% de los consumidores opina que este tipo de coche son de un alto coste, no solo en la compra del coche, también tienen en cuenta que deben de hacer reformas en las viviendas para poder recargar el coche, modificar sus enganches eléctricos, lo que supone un gasto adicional, no solo la compra del vehículo.

La relevancia de afrontar este inconveniente se puede ver en otros mercados donde la movilidad eléctrica esta más extendida, como China o Noruega. En ambos casos, los gobiernos han optado por aprobar subsidios para impulsar las ventas y el factor económico pasa a tener una relevancia menor a la hora de comprar este tipo de vehículo.

Pero a pesar del factor financiero, los consumidores sitúan la experiencia de la carga del vehículo como segunda preocupación. Un problema que está directamente relacionado con la infraestructura de recarga, pero también hace referencia a los tiempos de carga de las baterías, facilidad de uso y la transparencia.

Hoy en día sabemos el precio del combustible y existen infinidad de aplicaciones para ello, pero para las “electrolineras”, no hay nada, no sabemos si las tomas son compatibles, tiempos de recarga, disponibilidad de los puntos de recargas, etc., todos estos factores hacer dudar a los posibles compradores de estos vehículos. Es un querer y no poder.

Tanto la posibilidad de reducir el precio de los vehículos, como la mejora de la cara van de la mano de la evolución de las baterías de ion-litio, un componente primordial en estos vehículos que es nuevo y costoso, en el sector de la automoción. La batería del coche representa un tercio de el coste del vehículo, pero en los próximos años se espera una reducción significativa de los costes de fabricación.

Pero sin duda, la necesidad de desplegar una red de infraestructuras de carga marcara la diferencia en la expansión del vehículo eléctrico.

En este sentido, cabe destacar que una infraestructura adecuada no se caracteriza únicamente por disponer de múltiples puntos de carga. Las dudas de los expertos surgen más del lado de la resistencia de la propia infraestructura, ante la posibilidad de que la red sufra una sobrecarga ante la carga de numerosos vehículos a la vez.

 

Infraestructura de recarga eléctrica a corto plazo:

– Mayor nivel de centralización y consolidación de los operadores de punto de recarga (CPO, por sus siglas en inglés)

– Nuevas opciones de recarga junto a los actuales puntos de carga de vehículos eléctricos: alcanzar el equilibrio entre los puntos de carga en casa y en el trabajo junto con otros de carga en marcha, como puntos de recarga públicos, recarga inductiva o la posibilidad de obtención de energía procedente de la luz solar y el viento.

– Desarrollo de programas de intercambio de baterías.

Como resumen, todos estos aspectos comentados anteriormente hacen que el desarrollo de los vehículos eléctricos no termine de despegar y que llegue esa revolución del sector de automóvil.

El Renting crece en España un 14%

El renting es una modalidad que cada vez cuenta con más seguidores. Y  es que lo que entendemos por movilidad en este país esta cambiando, disponer de un vehículo sin tener que comprarlo ni pagar su entrada es para muchas personas la mejor opción.

Este sistema consiste en la formalización de un contrato de alquiler por el tiempo que el conductor requiera y una vez finalizado se cambia por un nuevo modelo sin gastos adicionales. Además, incluye incluye los impuestos, el seguro, el mantenimiento, la cobertura de averías y otros servicios. El sector del renting de vehículos destinó 2.017 millones de euros a la adquisición de 104.875 unidades durante los cuatro primeros meses del año actual, según datos publicados por la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER).

El montante económico destinado por las empresas de renting representó un incremento del 13,8% en comparación con el primer cuatrimestre del año pasado y sirvió para aumentar un 8,9% la adquisición de vehículos. Desde la organización explicaron que los 104.875 vehículos matriculados por el sector permitieron que el renting contara con un peso del 20,21% en el conjunto del mercado automovilístico español, que cerró los cuatro primeros meses del año con 518.832 unidades, un 3,2% menos.

renting España

 

El mes pasado, las empresas del sector matricularon un total de 30.022 unidades en el mercado español, lo que representa una subida del 22,1% en comparación con la cifra contabilizada en el mismo mes de 2018. El presidente de la AER, Agustín García, aseguró que el renting sigue registrando crecimiento, en un marco de “caídas generalizadas” en el total del mercado, “que sigue sin recuperarse en el conjunto del año”. “La reactivación del mercado sería muy buena noticia y mantenemos nuestra confianza en que ésta se produzca en los próximos meses, para cerrar el primer semestre en positivo”, aseguró el presidente de la organización.

El auge de las matriculaciones de renting no para y con la llegada de 2019. De hecho, en la actualidad una de cada cinco matriculaciones en España se realiza a través del renting. Se trata, por lo tanto, de una tendencia al alza, en la que muchos compradores ven notables beneficios respecto al formato más tradicional.

Sin embargo, cuestionados por el medio de pago a la hora de comprar un coche, las dudas parecen estar instaladas todavía en muchos españoles. Según un estudio de El Observatorio Cetelem del motor, el 53% de los compradores opta por financiar la inversión, mientras que el 41% se decanta por el pago en efectivo o al contado. Tan solo el 3% de los encuestados elige el renting cuando piensa en adquirir un nuevo vehículo.

Pero claro, cuando pensamos en un renting  tenemos que tener en cuenta que este novedoso sistema cuenta con importantes ventajas a su favor, como el mantenimiento integral del vehículo, la asistencia en carretera o el seguro del coche incluido en la cuota que pagamos

Pero, independientemente de cuál sea la financiación que mejor se adapta a tu bolsillo, existen una serie de consejos para no tomar la decisión equivocada. Por ejemplo, fijarse un presupuesto límite, teniendo siempre presente hasta donde puede llegar nuestra capacidad de endeudamiento sin alcanzar una suma de dinero que sea imposible de pagar.

 

Además, cuánto mayor sea la suma de dinero que podamos acometer en el pago de la entrada inicial, lo lógico es que se reduzca después la cantidad a financiar.